Después de 9 días de viaje por ferrocarril y vapor, llegaba José Pomar al Puerto de Aisén

El 30 de abril Pomar se presenta en las oficinas que la SIA tenía en el puerto fluvial de Aisén. Fueron nueva jornadas de viaje en las que se vino conversando con el autor de la solicitud que lo había traído a este territorio. Nos referimos a Manuel Blanco Camilo. Pomar manifiesta que Blanco no le cayó en gracia, lo encontró liviano en su discurso, muy bueno para hablar y siempre mencionando a sus relaciones en Santiago. Pronto comprobaría el ingeniero que mucho de lo que Blanco afirmaba respecto a su situación como poblador del valle Simpson era sólo una fanfarronada. Tanto así que no lo considera realmente un poblador sino más bien un allegado de Juan Foitzick. Este juicio será uno de los de mayor peso a la hora de redactar la recomendación de no aceptar la solicitud de Blanco.

Pero Pomar tampoco simpatizaba con el actuar de la SIA. Meses después de su viaje, surge a la luz que tuvo un serio encontrón con el gerente de la compañía Enrique Tierry, quien lo trató con cierto respeto al recibirlo en las instalaciones, pero el mismo día 30 escribe una carta -que no le entrega por mano estando ambos allí-, en la que denuncia su molestia por la presencia de este funcionario. Pomar recibe la carta cuando retorna a Valparaíso y responde en duros términos a Tierry.

Este funcionario, no aceptó las atenciones de la compañía ni que ésta le cancelara sus gastos de terreno. Guardó prolijamente los recibos y anotó todo gasto realizado, para luego rendirlos directamente a sus superiores solicitando el reembolso correspondiente.

De esta manera Pomar logró llevar adelante un trabajo independiente, serio y sin compromisos ni con la SIA ni con los pobladores… Aunque cabe indicar que su libro manifiesta una fuerte simpatía por la empresa colonizadora de los pobladores libres del valle Simpson.

El 21 de abril de 1920 José Pomar partía rumbo al Aysen en una comisión de servicios que aún hoy recordamos

Ya se quisiera un funcionario público que el cumplimiento de un simple cometido funcionario -que más encima le cayera de rebote- fuese recordado, estudiado, enarbolado, criticado, todavía 93 años después de haberlo realizado.

Es el caso de la labor que José Pomar efectuara en 1920, cuando es comisionado para realizar una inspección de la situación social y las posibles tensiones entre pobladores del Valle Simpson y la Sociedad Industrial del Aisén. Su comisión se constituye en suplencia de la que debió haber hecho algún funcionario del Ministerio de Colonización. Pomar pertenecía a otro ministerio y fue solicitado en calidad de préstamo por el de Colonización que no contaba con un funcionario disponible al momento de instruir la comisión.

Es así que el 21 de abril de 1920, Pomar inicia su viaje a la Patagonia Occidental. Sabía de ella por las lecturas de la obra de Steffen a quien admiraba, tanto así que su libro publicado en 1923 está dedicado al geógrafo alemán.

Sale de Santiago con destino a Puerto Montt, ciudad a la que llega el día 23. Allí se encuentra con Manuel Blanco Camilo, autor de la solicitud que ha gatillado la movilidad del andamiaje burocrático que lo ha puesto finalmente a él al frente de la misión encomendada por el Gobierno: inspeccionar el Aisén y determinar si la solicitud de Blanco es atendible o no.

Recién el 24 de abril de 1920 logra embarcarse en el vapor Imperial que haría viaje al destino final. Pomar deja consignado que no existía línea regular de navegación entre Puerto Montt y Aisén, afirmación que ya colocaba en problemas a la SIA pues tanto el decreto de Concesión de tierras como los contratos con el Fisco exigían implementar o contratar una línea con esas características.

Recién el 30 de abril el ingeniero Pomar baja en tierra aisenina y comienza su tarea, la que hoy en día todavía es considerada clave para comprender los primeros años del poblamiento continental del territorio.

El libro de Pomar: La Concesión del Aisén y el valle Simpson está disponible en www.memoriachilena.cl

Para marzo de 2011 ya apreciábamos la carcaza de la nueva edificación

Para marzo de 2011 ya apreciábamos la carcaza de la nueva edificación

Foto marzo 2011

Lentamente se levantaba el nuevo edificio

Lentamente se levantaba el nuevo edificio

Octubre 2010. Fundaciones y subterráneo en plena construcción

Luego apareció la pluma. Era llamativo ver tan enorme máquina en el pueblo.

Luego apareció la pluma. Era llamativo ver tan enorme máquina en el pueblo.

Foto tomada en octubre de 2010

En agosto de 2010 ya no existía aquella Casa de la Cultura. Se iniciaba la construcción de la nueva

En agosto de 2010 ya no existía aquella Casa de la Cultura. Se iniciaba la construcción de la nueva

Foto tomada en agosto 2010. 1800 millones de pesos invertiría el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes en la nueva edificación.

Antiguo edificio que albergaba la Casa de la Cultura de Coyhaique

Antiguo edificio que albergaba la Casa de la Cultura de Coyhaique

Foto tomada en 2007